YOU TUBE

VER LO que fue y se escapó al olvido. Las imágenes borrosas en movimiento.

Habla el poeta Paz: “Quisimos el bien, nos faltó humildad”.

Habla el cuentista Rulfo: “Escribí el habla de la gente, soy de un pueblo de pocos habitantes”.

Habla el cantor Yupanqui: “Soy pájaro Corsario que no conoce el alpiste”.

Entre anuncios y menús cibernéticos, discurre la historia que olvidó la televisión. Solo unas cuantas cámaras se ocuparon de ellos.

Los hicieron hablar y explicarse, los hicieron cantar y justificarse.

Ellos abonaron la imaginación de quienes fuimos muchachos en búsqueda de ideas, más allá del confesionario, más allá del salón de clases de aburridos maestros.

“Please, please, please…”, suplica James Brown.

Entre música y palabras, las ideas fluyen.

¿Las necesitamos?… Ellos son los hombres y mujeres de discos de acetato y libros de pasta dura. Son los creadores de los primeros contenidos del Siglo XX.

Entre guerras y protestas, nunca vieron la Revolución en “tiempo real” por CNN. Ellos nunca “clickearon”, nunca borraron con un dedo los errores. Afinaron bien la puntería, antes de arrojar palabras.

¿Se equivocaron?… Eso es cuestión de juicios. Ahí están sus videos en You Tube -que nadie opine a la ligera. Les costó un huevo existir y alumbrar los años por venir, el Siglo XXI, la revolución de los canales, no de las ideas, aclaremos. Todavía hay muchas preguntas qué contestar.

Que el deslumbramiento de la tecnología no nos confunda.

 

José Fuentes-Salinas,  tallerjfs@g-mail.com, Dec.,2011

 

LAS GANANCIAS

EL MUNDO en las computadoras está obsesionado por las ganancias.

Busco poemas de Szymborska y cuando apenas penetro en su imaginación, sale un letrero en la pantalla que dice temblando:

-¡Felicidades, usted ganó!

Luego me voy a buscar los poemas de Brodsky y un anuncio me promete unas vacaciones al mar.

Con mis afanes distraídos, me voy ganando boletos en avión, en barco, estancias en hoteles y miles de dólares en mercancía.

Todos ofrecen ganar algo y yo lo único que quiero es no perder mi tiempo.

Apago la computadora y me pongo a leer un libro… sin comerciales.

 

-José Fuentes-Salinas, 9.jun.2012