Lo locutores

Son los modernos merolicos. Saben que el cambiador de canales a control remoto no perdona los comerciales de la televisión. O que quienes escuchan la radio están vacunados con la desconfianza.

Por eso han vendido su credibilidad a los patrocinadores:

-Compre jabones -dice él.

-Compre colchones -dice ella.

-Consuma este producto para adelgazar.

Compitiendo por unos segundos de atención de los televidentes y radioescuchas, las estaciones ya no contratan a actores. Saben que los propios locutores pueden fingir saber mucho de cremas y luego hacerse los chistosos o los expertos en “todología” para vender los productos de sus patrocinadores.

-Dec., 22, 2000

La nostalgia

La nostalgia es un buen negocio.

La idea de recuperar simbólicamente el pasado puso de moda las películas mexicanas en la televisión en español de Los Angeles con su caudal de publicidad, así como puso de moda la abundancia de mariachis en todo el Sur de California.

Impedidos para regresar con la frecuencia que quisieran a sus países de origen, inmigrantes mexicanos compran cualquier cosa para recuperar su pasado: cortinas de popotillo de Frida Khalo hechas en Taiwán, vírgenes de Guadalupe hechas en China, gorras beisboleras con refranes latinos hechas en Corea…

La nostalgia de los inmigrantes es tan buen negocio que sin saber español, Ted Holocomb hace festivales de la Independencia Mexicana en varias ciudades del Sur de California.

En el negocio de la nostalgia, todo se vende:

-El francés Charles Bonaparte vende comida mexicana en los 7 restaurantes de “El Gallo Giro”

-Los judíos Israel Jerry y Ron Azkarman amueblan casas de los latinos con sus tiendas “La Curacao” que llevan el mensaje “un poco de tu país”.

-El cubano Gilberto Cárdenas vende los quesos cacique que utilizan a un charro mexicano como símbolo.

-Coreanos y libaneses venden los sombreros y botas de los vaqueros mexicanos en Huntington Park. La zapatería “Tres Hermanos” es propiedad de libaneses.

-El coreano-americano Donald Chae hizo un gran centro comercia en Lynwood llamado La Plaza México que reproduce varios edificios de las ciudades mexicanas.

Alejados de los clichés del “Only English”, los comerciantes no discriminan a quienes tienen capacidad de compra y de trabajo… Aunque no les den licencias de manejo.

-Con datos de L.A. Times, 5, dec., 2004.

Los héroes

“HEROES” dice el letrero monumental en letras gigantes  a un lado de la autopista 90 del Sur de California.

No se trata de una nueva película de Hollywood, ni de una serie de televisión.

Es una nueva forma de anunciar un noticiero donde un canal promete transmitir simultaneamente el trabajo de bomberos apagando incendios.

Los bomberos son trabajadores públicos pagados por con los impuesto de los contribuyentes. Que se conviertan en héroes es algo que está por verse en cada tragedia.

Pero los noticieros de la televisión que cobran la publicidad basados en los raitings, tienen urgencia en colgarle etiquetas a todo lo que pueda significar mayor audiencia.

A la menor provocación hacen “celebridades” y “héroes”, de la misma forma que villanos.

Mientras la audiencia discierne sobre los méritos de estas etiquetas, ya han visto una cantidad suficiente de comerciales.

The “Espiritistas”

THE PASTOR Miyel  says he has the monopoly of good spirits and he takes away the curses of victims of evil spirits in what was  a cinema in downtown Los Angeles.

With his assistant, he has a paid program on “television angelina”, which receives calls and testimonies of people who talk about their curses.

A girl says that since he found some old coins in a pot, his father lost his trucking business, her mother turned violent with their children, they lost work and home, and the family ended up living in a garage. The girl said that she always dreams about being haunted and awakens frightened.

A troubled mother said that since her son went to live with a sexy Honduran woman, no longer calls her, and feels that she lost him.

A married man who had a mistress for eight years, and finally decided to leave her, is feeling depressed and now sees her even in the soup, without being able to forget her.

Pastor Miyel  tells everyone that evil spirits can not do anything against benign spirits that he sells in purification sessions, and even gives them schedules and asked to bring a white garment when they go to see the “Lord of Light “.

But first, he asks his assistant to explain how  the evil spirits work.

The boy who broke the Oedipus complex to live with his wife, says, the hondureña put a glass of rainwater in the refrigerator, where his photo was in the lower part, and the photo of her above. This means that she was going to dominate, against the wishes of his mother. The rain meant that this would make his mother cry.

For the man who left his lover, she says the mistress put a candle  with a picture of him in the middle, so that everything he dos will be “salted”, and his life be burning slowly like a candle.

As for the girl who found these small copper coins, which are usually put to fertilize the plants, or are forgotten, the pastor’s secretary said that was the vehicle for the curse.

Although many of these troubles would be solved with the worst advice of psychologists, or reading an introduction to psychology, the ‘telespiritistas” help them in exchange of a small monetary contribution for the payment of TV commercials or to pay the rent of the theatre where the “Lord of Light “frees them from all evils of existence”.

Los espiritistas

EL PASTOR Miyel asegura que tiene el monopolio de los espíritus buenos y que en las limpias que hace en lo que fue un cine en el centro de Los Angeles, les quita los maleficios a las víctimas de los espíritus malos.

Con su ayudante, tiene un programa pagado en la televisión angelina, donde recibe llamadas y testimonios de personas que dan su “testimonio” de los maleficios.

Una muchacha dice que desde que se encontraron unas monedas viejas en una maceta, su padre perdió su negocio de camiones, su madre se volvió violenta con sus hijos, perdieron trabajo y casa, y la familia terminó viviendo en un garaje. La muchacha dice que en sus sueños siempre hay alguien que la persigue y despierta asustada.

Una atribulada madre, dice que desde que su hijo se fue a vivir con una mujer hondureña, ya no le habla, y siente que lo perdió.

Un hombre casado que tuvo una amante por 8 años, y finalmente decidió dejarla, siente que le hicieron un hechizo y que ahora la ve hasta en la sopa, sin poderla olvidar.

El pastor Miyel les dice a todos  que los espíritus malignos no pueden contra los espíritus benignos que él les vende en sesiones de purificación, y hasta les da los horarios y les pide que lleven una prenda blanca cuando vayan a ver al “Señor de la Luz”.

Pero antes, le pide a su ayudante que les explique cómo actúan los espíritus de la competencia maligna.

Al muchacho que rompió el Complejo de Edipo para irse a vivir con su mujer, explica, le pusieron un vaso con agua de lluvia en el refrigerador, donde la foto de él quedó abajo, y la foto de ella, arriba. Esto significa que ella lo íba a dominar, contra los deseos de su madre. El agua de lluvia significaba que esto haría llorar a su madre.

Al hombre que dejó a su amante, le dice que le pusieron una vela de sales con una foto de él en medio, para que todo lo que hiciera después se le salara, y su vida se acabara lentamente como una vela.

En cuanto a la muchacha que se encontró esas moneditas de cobre, que se suelen poner para fertilizar las plantas, o que se olvidan, la dice la secretaria del pastor que ese fué el vehículo del maleficio.

Aunque muchos de estas angustias se resolvería con los consejos del peor de los psicólogos, o leyendo una introducción a la Psicología, los telespiritistas los ayudan por una módica contribución monetaria para el pago de comerciales y renta de los locales donde el “Señor de la Luz” los libera de todos los males de la existencia.